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La ruptura matrimonial no solamente significa un cambio en la vida de los cónyuges, sino también una transformación profunda para los hijos. Es en este momento cuando los padres deben valorar los distintos tipos de custodia, siempre con el objetivo de preservar el bienestar del menor. La custodia compartida es una de las más recomendadas por los expertos para el bienestar de los niños.

A pesar de que existen otro tipo de custodias más comunes, la custodia compartida presentó un aumento del 37’5% en 2018, según registró el Instituto Nacional de Estadística. Aunque la custodia compartida es la más recomendable, en muchas ocasiones es necesario tener presente que es beneficiosa siempre que se cumplan una serie de circunstancias personales.

En este post trataremos la custodia compartida en su globalidad. Desgranamos cómo funciona, cómo se solicita, los requisitos que presenta y te daremos algunos consejos para llevar a cabo una custodia compartida con éxito.

Te contamos cómo funciona la custodia compartida

Para contarte qué es custodia compartida definiremos primero en qué consiste. En una custodia compartida los hijos conviven con cada uno de los progenitores aproximadamente la mitad del tiempo. Lo habitual es pactar una alternancia periódica semanal o semestral, pero se puede hacer de otras muchas formas, como por ejemplo adecuándolos a los horarios de madres y padres que trabajen a turnos rotativos. Como decimos, no hay periodos preestablecidos, aunque la más elegida suele ser la custodia compartida por semanas.

Es importante destacar que en la custodia compartida no tiene por qué ser idéntico el número de horas o días que pasan los menores con cada cónyuge mientras que ambos ejerzan sus obligaciones parentales en práctica igualdad de condiciones.

¿Cómo pactar una custodia compartida?

La custodia compartida se refleja en el convenio regulador, documento en el que se formalizan los acuerdos que alcanzan los cónyuges tras su separación o divorcio. Lo más recomendable es que la custodia compartida se establezca de mutuo acuerdo.

En Lidón Serra Abogados somos conscientes de las ventajas a corto, medio y largo plazo que supone establecer un convenio regulador de mutuo acuerdo. Por ello, agotamos todas las vías de acuerdo entre las dos partes.

En el convenio regulador se establecen de forma concreta la forma y el contenido de la guarda y custodia establecida, concepto jurídico utilizado para designar las obligaciones que tienen los padres en relación al cuidado de hijos menores.

«Se acordará el ejercicio compartido de la guarda y custodia de los hijos cuando así lo soliciten los padres en la propuesta de convenio regulador o cuando ambos lleguen a este acuerdo en el transcurso del procedimiento. El Juez, al acordar la guarda conjunta y tras fundamentar su resolución, adoptará las cautelas procedentes para el eficaz cumplimiento del régimen de guarda establecido, procurando no separar a los hermanos».

Código Civil, art.92

Para ratificar el régimen de guarda y custodia, el juez recaba informe del Ministerio Fiscal, quien en interés de los menores de edad valora si los pactos a los que se ha llegado son beneficiosos o perjudiciales para los menores. Si considera que no son favorables, emitirá informe en contra de la aprobación del convenio, debidamente motivado.

Custodia compartida requisitos

Para que el juez, en casos en que no haya acuerdo, apruebe una custodia compartida se debe de dar una serie de requisitos que faciliten el correcto transcurso de esta.

El Tribunal Constitucional considera la custodia compartida como normal y deseable al hacer efectivo el derecho de los hijos a relacionarse con ambos progenitores, recomendando priorizarla en los casos en que sea posible. Los expertos coinciden en que es la más idónea para el correcto desarrollo emocional de los menores.

No obstante, para considerarla beneficiosa se deben de cumplir una serie de requisitos.

  • Respetar en lo posible la anterior forma de organización de la familia.
  • Cercanía entre domicilios.
  • Los hijos deben tener madurez adecuada -habitualmente 3 años o más, aunque depende de los casos- y no ser lactantes.
  • El cumplimiento de los progenitores de sus deberes en relación con sus hijos.
  • Los horarios de los progenitores.
  • Las preferencias de los hijos en etapa adolescente.
  • Etc.

Cabe destacar que, actualmente, la buena relación entre los progenitores no es a día de hoy un requisito para que el Juzgado acuerde una custodia compartida, siendo suficiente una mínima capacidad de comunicación.

¿En qué casos se puede denegar una custodia compartida?

El juez, por imperativo legal, declinará la custodia compartida si alguno de los padres esté implicado en un proceso penal por atentar contra la vida, integridad física y/o moral, libertad e indemnidad sexual del otro cónyuge o de los hijos.

¿Qué factores podrían hacer que la custodia compartida fuera rechazada?

Que ambos progenitores vivan en distintas ciudades, que uno de ellos tenga un horario laboral incompatible con la crianza del menor, que uno de ellos no tenga las capacidades adecuadas para ocuparse de forma responsable de los hijos (adicciones, trastornos de personalidad, etc.) son factores que condicionan en gran medida su aprobación.

En estos casos se entiende que es mejor opción una custodia monoparental para preservar el bienestar del menor. 

Cómo pactar una custodia compartida con éxito

Una vez nos han quedado claro los aspectos legales de cómo se formaliza una custodia compartida, te compartimos un par de consejos para llevarla a cabo sin problemas.

Estas recomendaciones las hemos adquirido a lo largo de nuestro ejercicio profesional.

  • Organización de horarios y periodos realistas. Debemos establecer horarios que se vayan a cumplir. Recomendamos ser especialmente cuidadosos con este aspecto ya que una desorganización puede causar desorientación en el menor. Es importante adecuar los periodos a la disponibilidad real de los progenitores, sin olvidar que el convenio regulador es un traje a medida que debe hacerse acoplándose a las necesidades de cada uno. Ojo, que a nuestro vecino le vaya bien por semanas no significa que sea también para nosotros la mejor solución.
  • Consensos que recojan opiniones y maneras de actuar mutuas. A pesar de que la unión matrimonial haya finalizado es importante tener presente que la educación de los hijos sigue siendo una visión compartida en la que habrá que pactar consensos constantes.
  • No utilizar a los menores como intermediarios. La comunicación de las cuestiones relacionadas con la custodia debe realizarse entre los cónyuges sin involucrar a los menores. Especialmente si son conflictos.

Si necesitas ponerte en contacto con un profesional, en el despacho de Lidón Serra te asesoramos sobre cuál es el sistema de custodia más beneficioso para tu familia, teniendo en cuenta tus circunstancias (que son únicas y personales) y encargándonos de su modificación posterior.

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